Estudiantes reabrieron Biblioteca Comunitaria Muntulnhue

La iniciativa se retomó después de que decanato advirtiera que el espacio podría volver a ser una sala de taller.

por Edgar Pfennings de la Vega

Un espacio que aparte de estar pensado para la lectura, busca ser un lugar donde los estudiantes puedan avanzar con sus trabajos, desarrollar talleres culturales de todo tipo, hacer reuniones y, en general, donde pueda convivir libremente la comunidad estudiantil son algunos de los objetivos de la reapertura de este espacio comunitario en la comunidad universitaria Facultad de Arquitectura y Urbanismo.

La biblioteca, que se encuentra en el segundo piso del bloque D, está abierta entre las 8.30 y las 21.00 y sus organizadores esperan que esté activa durante todo el año. Según Carlos Suazo, estudiante de diseño y uno de los desarrolladores de la iniciativa, “es un lugar propio de los estudiantes que es gestionado por estudiantes, administrado por estudiantes, para estudiantes”.

A parte de Carlos, el proyecto de retomar la biblioteca comunitaria fue gracias a la gestión de Paloma Millar y Sixto Salazar de geografía, junto con Camila Huaracán y Andrea Gatica de diseño. Hoy en día la iniciativa cuenta con más de doce participantes provenientes de las tres carreras de la FAU, quienes se han encargado de amoblar, ordenar y mantener abierto el lugar durante los horarios correspondientes.

La historia de este espacio tiene sus antecedentes en la toma de 2015, cuando un grupo de estudiantes decidió ocupar el lugar que antiguamente había sido una sala de taller pero que en ese momento estaba en desuso para formar una biblioteca. Lo primero que hicieron fue formar la colección de libros, la que abarca tanto obras literarias como títulos académicos. Un año después los estudiantes que iniciaron el proyecto tuvieron que abandonarlo debido a que ya estaban terminando sus carreras, por lo que el lugar quedó botado.

Ante la situación de que el espacio no estaba siendo usado decanato anunció que iban a volver a ocuparlo, lo que incentivó a los estudiantes a organizarse para no perder este lugar y revitalizarlo.

Dentro de los proyectos futuros del espacio comunitario están restaurar un puente que se encuentra abandonado a un costado de la biblioteca para que lo puedan usar los estudiantes, realizar talleres de orfebrería, cocina, alimentación y hacer un evento de reinauguración. Actividades que están disponibles a toda la comunidad universitaria.