“Secos”: cortometraje sobre la recuperación de las aguas


En el marco del ciclo “Territorios en Crisis: Cine Chileno Contemporáneo” se exhibió esta pieza audiovisual que visibiliza a partir de distintos testimonios, las consecuencias sociales y económicas que conlleva la privatización del agua para la vida humana y de todos los ecosistemas.

por Constanza Romero Lecourt
Radio JGM 

El agua es un recurso único y renovable, pero cada vez más escaso y en serio peligro. Chile es el único país en el mundo que tiene privatizado este elemento. No es un derecho fundamental para las personas, pero sí para las empresas.

En 1981, bajo la dictadura de Augusto Pinochet, el Código de Aguas transformó a este recurso en propiedad privada, definiéndolo como un “bien económico y nacional, de uso público”, autorizando la “privatización a través de la concesión de derechos gratuitos y perpetuos”.

Los derechos de aprovechamiento de aguas se encuentran en manos de empresas mineras, forestales e hidroeléctricas, siendo las principales responsables de su agotamiento y extracción desmedida.

Esto ha provocado un daño irreparable en todos los ecosistemas, en las comunidades y en la economía de los pequeños y medianos agricultores. Así como también ha afectado el consumo humano de este recurso, que es uno de los más costosos a nivel latinoamericano.

Pero este no es el único problema. La sequía alarma cada vez más a los pobladores de todas las zonas del país. Las empresas han desviado el curso natural de los caudales y el drenaje de las napas subterráneas, junto con el robo de agua a través de bombas extractivas.

En esta actividad organizada por la Cineteca de la Universidad de Chile en conjunto con la Vicerrectoría y Comunicación de la casa de estudios, se presentó “Secos” (2017) dirigida por el cineasta Galut Alarcón y co-dirigida por Chamila Rodríguez. La cinta de 15 minutos hace un llamado de atención, sensibiliza y visibiliza a los espectadores acerca de la importancia de esta crisis, de la que las autoridades aún no han dado solución.

Todo esto, a través del elocuente relato de sus propios protagonistas: mujeres y hombres que se desempeñan como productores agrícolas en diversos sectores de la provincia de Petorca, un ejemplo en donde las grandes transnacionales han saqueado innumerables cantidades de agua.

En el cortometraje, los habitantes de la zona explicaron que tienen que comprar este recurso para sus propias necesidades humanas. Otros, se ven en la obligación de consumir este líquido por medio de camiones aljibe, porque no tienen de donde más obtenerlo. “Los niños de hoy no conocen el río (…) Estamos secos. Entonces, ¿qué es Chile?”, expresaron los lugareños. Temen que esta situación empeore en los años venideros.

El representante del Movimiento por la Defensa del Agua, Protección de la Tierra y Respeto al Medio Ambiente (Modatima), Rodrigo Faúndez, dijo que la naturalización de este conflicto se debe a que “sabemos que en Santiago abrimos la llave y tenemos agua. Pero no nos damos cuenta que en 30 kilómetros más allá la situación es muy distinta, como lo que pasa en la provincia de Petorca”.

El dirigente explicó que los terrenos de la zona fueron adquiridos por grandes empresarios a bajo costo y que allí comenzaron a producir paltos a gran escala. Sin embargo, como este fruto necesita de mucha agua para su cultivo, su producción se vio sobrepasada. Los campesinos ya no tenían a su disposición este recurso vital para sus propias plantaciones.

“La población de Petorca empezó a ver que en 10 años, de haber 2 mil 500 hectáreas de exportación, habían 10 mil. Esto generó sobre el agua y la tierra una presión tremenda, por lo que el suelo se fue secando. Los empresarios empezaron a arrinconar a los campesinos y ellos se empobrecieron. Quiénes antes eran los dueños de los fundos, hoy tienen que trabajar para los que se apropian de este elemento. Por eso, los trabajadores empezaron a organizarse y a reclamar por lo suyo”, observó Rodrigo Faúndez.

El filme no sólo incluye las voces de la gente. También tienen lugar destacadas actrices y actores nacionales como Luis Alarcón, Loreto Valenzuela, Oscar Hernández, Chamila Rodríguez, Daniel Muñoz, Cristián Arriagada y Tiago Correa, entre muchos otros.

La realización de este corto contó con la colaboración de otros creadores, como el reconocido fotógrafo Tomás Munita. Se  incluyó parte de su serie Cosecha Perdida,  que da cuenta de la agonía del río Loa en la Región de Tarapacá y Antofagasta. También, intervino el artista Nicolás Ábalo con un relato visual del rodaje de los actores en el teatro. La musicalización estuvo encabezada por Jorge Arriagada, destacado compositor musical que trabajó en numerosas películas de Raúl Ruiz.

En todo el proceso de producción de “Secos” (2017), los autores expresaron su apoyo a los movimientos sociales que luchan por la desmercantilización del agua, así lo señaló la co-directora Chamila Rodríguez. “Las comunidades y los territorios necesitan de nuestro apoyo, que hagamos ruido y que visibilicemos esta barbaridad que ocurre en Chile. El agua es vida, es un derecho y no un privilegio”, manifestó la actriz.

El director Galut Alarcón comentó que “estamos muy contentos con la reacción ha tenido la película porque se convierte en una herramienta de combate que no va a incendiar nada, pero sí va a despertar algo dentro del espíritu de las personas. Porque ellos no están solos. Robar el agua en el país es legal y es bueno que la gente lo sepa”.

El llamado es fuerte y claro. Los ciudadanos deben hacerse parte de esta lucha por la recuperación del agua en Chile. Una pelea por ser dueños de este recurso hídrico que les pertenece a todos y todas las chilenas, junto con el rescate de un derecho fundamental para la sociedad y las futuras generaciones.