Movimiento Estudiantil

Columna: Proyecto de Estatales, pedaleando hacia atrás

La presentación del proyecto de ley de Universidades Estatales, el 6 de junio, podría traducirse en una palabra: expectativa. Después de que la reforma educacional se dividiera, cercenara y conociéramos el nefasto contenido del proyecto enviado a principio de año; el Proyecto de Estatales era la oportunidad de generar avances en materia de Educación Pública. Tanto así que el rector Vivaldi catalogó el despacho de la ley como un “momento de gran alegría que abre muchas y muy postergadas expectativas". Pero como no es novedad, todo quedó en la ilusión. Al poco tiempo después de su ingreso constatamos lo peor: el proyecto no considera un fortalecimiento efectivo de la educación pública. No incluye más democracia, financiamiento que se haga cargo de los déficits que arrastran las ues desde hace años o condiciones laborales dignas. No avanzamos sino que retrocedimos… y mucho. Basta con revisar el proyecto y ver que se elimina el requisito de 80% de funcionari@s de planta, lo que pone en peligro la estabilidad laboral de miles de trabajadores de nuestras instituciones, ya que éstos podrían pasar a contrata, es decir, contratos de plazo fijo que la universidad no tiene obligación de renovar. El Gobierno pedalea para atrás. A tal punto, que la crítica al proyecto es transversal en nuestra universidad. El martes 20 de junio, la FECh junto con el Senado Universitario, Rectoría (que finalmente adopta una posición crítica), la FENAFUCh, la ACAUCh y el SINTRAHUCH manifestamos el rechazo de la comunidad de la Universidad de Chile a este proyecto. Lo hemos dicho en reiteradas ocasiones: una reforma a las instituciones públicas es urgente, dado su abandono y precarización. Pero el problema de la Educación pública solo se va a solucionar si el gobierno escucha a las comunidades, se compromete a terminar las lógicas mercantiles como criterio y considere a la educación como la base de nuestra sociedad. Mientras como estudiantes debemos tener una cosa clara: la única forma de lograr que el Gobierno escuche a los estudiantes es continuar con la misma manera de lucha de todos estos años: movilización, movilización, movilización. Porque sabemos que para avanzar, hay que pedalear hacia adelante.