Coordinadora Ni una menos: organización y estrategia feminista

Coordinadora Ni una menos: organización y estrategia feminista

por Camila Magnet Morales

El 8 de octubre de 2016, Lucía Pérez, una mujer argentina de 16 años, fue drogada, violada y empalada hasta la muerte. Este hecho detonó una convocatoria a nivel internacional para manifestarse contra la violencia hacia la mujer. El movimiento feminista levantó la consigna “Ni una menos” y se viralizó rápidamente por las redes sociales.

En Chile, lo que motivó la organización fue la muerte de Florencia Aguirre, el 15 del mismo mes. La niña de nueve años fue encontrada en la leñera de su casa en Coyhaique, después de que su padrastro la descuartizara, quemara y escondiera en ese lugar. La noticia produjo que -en tan sólo tres días- una improvisada concentración se convirtiera en una serie de marchas autorizadas en 22 puntos del país. Tan sólo en La Alameda marcharon alrededor de 80 mil personas.

Hasta el 19 de octubre, en 2016 los femicidios en Chile llegaban a 39 casos y al terminar el año alcanzaron los 45. Luego de la masiva manifestación, cerca de 200 mujeres pertenecientes a distintas organizaciones feministas y otras independientes se reunieron en asamblea para conformar la Coordinadora Ni una menos Chile.

La primera determinación que tomaron fue la construcción de estrategias feministas desde la independencia partidista. “El movimiento feminista es un movimiento político y no vamos a dejar que ningún partido coopte nuestras luchas y demandas”, dice Elena Dettoni, una de las cinco voceras de la coordinadora.

Gran parte de las asistentes ya habían compartido juntas en el activismo feminista: en julio del 2015 se organizaron para funar al bar The Clinic por su carta de tragos con nombres misóginos y peyorativos hacia las mujeres. “La maraca cuica” y “maraca flaite” figuraban en la carta del bar.

“Puede ser tu hija, puede ser tu hermana, la que The Clinic trata de maraca”, gritaban las manifestantes afuera de los locales de Plaza Brasil, Plaza Ñuñoa y Monjitas, además de rayar los muros y ventanales. Ése fue el inicio de la organización “Funa feminista”, la agrupación de mujeres que visibilizaron los tratos y acciones machistas -comúnmente naturalizados- en distintos ámbitos.

Una de sus acciones más recurrentes era intervenir Paseo Ahumada después de cada femicidio. Lamentablemente, esta acción era muy desgastante: en una semana se manifestaron hasta tres veces.

Actualmente, la Coordinadora Ni una menos reúne a este tipo de organizaciones y mujeres feministas con el objetivo de aunar estrategias, visibilizar y combatir la violencia de género. De todas maneras, Elena Dettoni enfatiza que esta es una lucha que iniciaron las mujeres de antaño, pero que históricamente ha sido invisibilizada.

Ni una menos se ha mostrado en todos los espacios de demandas sociales, pues han sabido articularse con otros movimientos, tales como el estudiantil y la Coordinadora Nacional No + AFP. Al respecto, la vocera Bárbara Brito comenta que “es indisociable luchar contra los derechos de la mujer y los estudiantiles. Igual hay derechos específicos dentro de la educación por los que tenemos que pelear, como la educación no sexista”.

“En el marco de la lucha de Ni una menos, todas las violencias que vivimos dentro de la universidad son parte de todo un engranaje donde el último eslabón es el femicidio”, agrega Brito. Asimismo, considera que los medios de comunicación son un agente importante en la perpetuación de las violencias de géneros: “los medios nos educan sobre que las mujeres somos las culpables cuando se corrobora algún hecho de violencia contra alguna de nosotras”, dice.

El martes 18 de abril, la coordinadora convocó a funar a Canal 13 por llamar a un casting para un show sobre violencia intrafamiliar y publicar en el matinal Bienvenidos el examen ginecológico de Nabila Rifo.

"Nos parece nefasto que este tipo de cosas ocurran, mientras cada día sabemos sobre un nuevo caso de violencia hacia alguna de nuestras compañeras. Las mujeres venimos fortaleciendo nuestra organización y elevando nuestra voz para decir ¡ni una menos! Y decimos que no somos objetos pasivos de la violencia machista, de la que el capitalismo hace un negocio", indicaba la declaración de Ni una menos Chile.

Con estas acciones la coordinadora Ni una menos Chile demuestra que su lucha no es contra el gobierno de turno, sino con “contra el Estado y la sociedad que no ha sido capaz de construir seguridades y entregar derechos a las mujeres”, cierra Elena Dettoni.