Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile

La Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), fundada el 21 de octubre de 1906, es la organización estudiantil más antigua de América Latina. En su primera década de existencia estuvo constituida ideológicamente por principios liberales y antioligárquicos, que quedaron plasmados en su primera publicación: El Pito. Dicha revista fue el inicio de un extenso desarrollo editorial, donde destacaron las revistas Juventud y Claridad. Asimismo, la organización se destacó por el compromiso con la difusión cultural, cuya expresión más destacada fue la Fiesta de la Primavera.

Durante la década de 1920, la FECH estrechó sus lazos con el movimiento obrero, con quien compartía una férrea oposición al gobierno de Juan Luis Sanfuentes. Dichas tensiones derivaron en que, el 21 de julio de 1920, un grupo de manifestantes afines al presidente asaltaran y destruyeran la sede de la FECH, incidente que concluyó con el apresamiento del poeta José Domingo Gómez Rojas.

A nivel gremial, la FECH fortaleció sus vínculos con organizaciones estudiantiles de diversas partes del continente. En este proceso, uno de los hitos más destacados fue la organización del Congreso General de Estudiantes de 1937. En este encuentro, que reunió a estudiantes de casi todos los países de la región, la FECH defendió posturas latinoamericanistas y antiimperialistas.

La oposición de la Federación al intervencionismo estadounidense se agudizó con la promulgación de la Ley de Defensa Permanente a la Democracia y posteriormente por la aplicación de las medidas económicas propuestas por la Misión Klein Saks durante el segundo gobierno de Ibáñez, en el contexto de las jornadas del 1 y 2 de abril de 1957.

Entre 1957 y 1970, la Federación estuvo liderada por la Democracia Cristiana Universitaria. En este contexto, la organización apoyó el programa de reformas sociales del presidente Eduardo Frei Montalva. Además, tuvo un rol protagónico tanto en la formulación de propuestas como en las movilizaciones que entre 1966 y 1968 se expandieron a nivel nacional en favor de la democratización de la educación superior. Estas quedaron finalmente plasmadas en la Reforma Universitaria de 1968.

El proceso de polarización ideológica que vivía el país se reprodujo al interior del movimiento, agudizándose a inicios de la década de 1970, donde la FECH se encontró dividida en dos mayorías antagónicas: las facciones universitarias de la Unidad Popular y de la Democracia Cristiana. Cuando se produjo el golpe de Estado de 1973, la FECH, debilitada por sus conflictos internos, fue proscrita y reemplazada por la Federación de Centros de Estudiantes de Chile (FECECH), organismo controlado por agentes de la dictadura cívico-militar.

Su clausura no significó, sin embargo, la desaparición del movimiento estudiantil. A finales de la década de los setenta, la resistencia de los estudiantes contra el régimen se expresó a través de festivales culturales realizados por la Agrupación Cultural Universitaria (ACU). Esta última organización representó la pervivencia de la FECH durante la dictadura, la que mantuvo un carácter político y opositor, al desafiar la censura y la represión que caracterizaron al periodo. En 1984, la FECH pudo celebrar las primeras elecciones democráticas desde su proscripción, un evento que le permitió, junto con otras organizaciones civiles, participar de un movimiento por la recuperación de la democracia.

En las últimas décadas, la FECH ha encauzado una serie de movilizaciones sociales de alcance nacional que han tenido por fin la desmercantilización de los derechos sociales bajo un programa cuyo eje es la recuperación de un sistema de educación público, gratuito y de calidad.